13 de Julio de 2018

El Grupo Eiffage aspira a gestionar la futura terminal de graneles del Puerto con naves cerradas

La quinta constructora de Europa presenta una oferta para la ejecución de las instalaciones en el muelle 17

F. J. Benito 

La Autoridad Portuaria abrirá las plicas en diez días y no descarta otras propuestas.

La solución para el movimiento de graneles en el Puerto de Alicante comienza su cuenta atrás. El Grupo Eiffage, tercera empresa francesa y quinta de Europa en el sector de la construcción, presentó ayer, día en el que se cerraba el plazo, una oferta para construir la nueva terminal de graneles del Puerto con las naves cerradas, tal como establece el pliego de condiciones aprobado por el consejo de administración el pasado febrero. El grupo francés es propietario en España, entre otras, de la constructora ilicitana Los Serranos.

La Autoridad Portuaria tiene previsto abrir las plicas en diez días porque todavía se pueden haber presentado más ofertas en otras sedes de la Administración en España pero, de momento, el presidente del Puerto, Juan Antonio Gisbert, ya tiene una oferta sobre la mesa y nada despreciable, aunque no se han dado a conocer los detalles hasta la apertura de plicas.

El Consell ha constatado en los últimos meses una mejora en la gestión del tratamiento de los graneles en el Puerto, lo que le llevó en abril a renovar el permiso para mover cemento y clíncker hasta que lleguen la naves cerradas, que deben ser como las del puerto de Santander, según exigen el Consell y las Cortes, donde a mediados del año pasado se aprobó una resolución exigiendo que los graneles dejaran de moverse al aire libre.

La Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente firmó la nueva resolución autorizando el movimiento de graneles el pasado 25 de abril al entender que se han adoptado las medidas de prevención exigidas. La Policía Autonómica tiene orden de vigilar si se cumplen la medidas preventivas y el uso de la tolva ecológica. Los vecinos afectados aseguran, sin embargo, que siguen sin taparse con lonas las montañas de material que se depositan en los muelles hasta su embarque.

Medio Ambiente abrió en noviembre de 2017 un segundo expediente sancionador -por tres delitos calificados como graves que se acompañaron de una multa de 70.000 euros- al Puerto de Alicante por haber seguido incumpliendo las medidas correctoras que le exigió la Dirección General de Cambio Climático y Calidad Ambiental para darle la autorización ambiental del movimiento de graneles en los muelles 13, 15 y 17 del Puerto. El momento más crítico llegó el pasado enero cuando el Consell llegó a parar la operativa que respaldó en un auto el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

El Puerto comenzó a reconducir la situación y el 20 de febrero presentó un nuevo plan de medidas y el compromiso de construir las naves cerradas, que irán en una terminal específica siempre que la Autoridad Portuaria encuentre inversores privados. De momento se desconoce si habrá oferta de las tres empresas que trabajan los graneles y de Cemex, la multinacional que gestiona la cementera de San Vicente que utiliza el Puerto para sus exportaciones. En el pliego de condiciones se establece que la empresa que se adjudique la construcción de las naves también explotará el movimiento del granel.

El presidente del Puerto, Juan Antonio Gisbert, ha dejado claro desde el primer día que habrá naves si la empresa privada responde. Si no es así, y al final de año el tema no está resuelto, será complicado que siga moviéndose granel en el Puerto, una actividad que representa la mitad de su tráfico y mantiene cientos de empleos.

Medio Ambiente exige, mientras se construyen las naves cerradas, que haya lonas para cubrir el material que se almacena en los muelles, que se moje, que los acopios no superen en altura las pantallas cortavientos y que los camiones no abandonen los muelles sin una limpieza previa de las ruedas y los bajos para evitar que las partículas entren en la ciudad.

Una importante empresa

 

El grupo Eiffage tiene un reconocido prestigio, tanto en Francia como a nivel mundial, por su variedad de competencias y especialidades técnicas. Principalmente, ejerce su actividad en cuatro líneas de negocios: construcción, concesiones, infraestructuras y energía. Cuenta con más de 64.000 trabajadores y tiene una facturación superior a 14.000 millones de euros. La constructora ilicitana Los Serranos pertenece al grupo.

En estos momentos, Eiffage desarrolla proyectos de envergadura como constructor-concesionario, mediante operaciones como el Viaducto de Millau (Francia), la autopista Norscut (Portugal) y la línea de alta velocidad Perpiñán-Figueras que une España con Francia, constituida a partes iguales entre ACS Dragados y Eiffage. Eiffage Infraestructuras cerró su último ejercicio económico con un volumen de negocio de 158,8 millones de euros. Por actividades, la obra civil representó un 43%.

12 de Julio de 2018

El Grupo Eiffage presenta un oferta para construir la terminal cerrada de graneles del Puerto de Alicante

La empresa es la tercera de Francia y la quinta constructora de la Unión Europea. La naves cerradas irán en el muelle 17

F. J. Benito 

La solución para el movimiento de graneles en el Puerto de Alicante comienza su cuenta atrás. El Grupo Eiffage, tercera empresa francesa y quinta de Europa en el sector de la construcción, ha presentado al filo de las 14 horas de hoy, cuando acababa el plazo, una oferta para construir la nueva terminal de graneles del Puerto, tal como establecía el pliego de condiciones aprobado por el consejo de administración el pasado febrero. El grupo francés es propietario, entre otras, de la constructora ilicitana Los Serranos.

La Autoridad Portuaria tiene previsto abrir las plicas en diez días porque todavía se pueden haber presentado más ofertas en otras sedes de la Administración en España pero, de momento, el presidente del Puerto, Juan Antonio Gisbert, ya tiene una oferta sobre la mesa y nada despreciable aunque no se han dado a conocer los detalles hasta la apertura de plicas. 

Compromís per Alacant, formación que más ha reivindicado la construcción de las naves en los últimos meses, ha recibido con satisfacción la noticia de la presentación de al menos una oferta, del concurso licitado por el Puerto de Alicante, por parte de una empresa para construir y optar a la concesión en las próximas décadas de la actividad de manipulación de graneles sólidos en los terrenos portuarios.

La presentación de esta oferta deberá ser valorada por los técnicos de la Autoridad Portuaria y aprobada, en su caso, por el Consejo de Administración del Puerto en las próximas semanas. Para Natxo Bellido, portavoz municipal de Compromís, "este paso que estábamos esperando desde hace meses representa un avance para garantizar la sostenibilidad futura de esta importante actividad económica desarrollada en el Puerto en las mejores condiciones posibles ambientales y de salud para los trabajadores portuarios y los vecinos y vecinas de los barrios más cercanos al recinto portuario".

Bellido destaca su satisfacción de su papel activo y protagonista en la consecución de este desenlace que da puede dar solución óptima a uno de los conflictos urbanos más importantes de la ciudad en las últimas décadas.  "Esta solución es la mejor posible, y esperamos que suponga el inicio de la construcción de las naves cerradas a finales de año. El que hayamos llegado al dia en el que se presenta la oferta es posible gracias al diálogo, la buena voluntad y la colaboración leal entre la Conselleria de Medio Ambiente y la Autoridad Portuaria, y supone cerrar uno de los incendios más importantes en la relación Ciudad-Puerto al que los gobierno autonómico y local del PP anteriores nunca se enfrentaron para poner soluciones. Se ha avanzado más en tres años de Gobierno del Botánico que en décadas de mayorías del PP".

Por último Bellido subraya también "la lucha de décadas del movimiento vecinal y de la sociedad civil para reivindicar esta solución que cerrará los debates sobre la salubridad y calidad ambiental de la actividad y las molestias que generaba para los barrios próximos al Puerto la manipulación de los graneles al aire libre".

El Consell ha constatado, por su parte, en los últimos meses una mejora en la gestión del tratamiento de los graneles en el Puerto lo que le llevó en abril a renovar el permiso para mover cemento y clíncker hasta que lleguen la naves cerradas, que deben ser como las del puerto de Santander, según exigen el Consell y el parlamento autonómico, que a mediados del año pasado se aprobó una resolución exigiendo que los graneles dejaran de moverse al aire libre.

La Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente firmó la nueva resolución autorizando el movimiento de graneles el pasado 25 de abril al entender que se han adoptado las medidas de prevención exigidas. La Policía Autonómica tiene orden de vigilar si se cumplen la medidas preventivas y el uso de la tolva ecológica. Los vecinos afectados aseguran, por su parte, que siguen sin taparse con lonas las montañas de material que se depositan en los muelles hasta su embarque.

Medio Ambiente abrió en noviembre de 2017 un segundo expediente sancionador -por tres delitos calificados como graves que se acompañaron de una multa de 70.000 euros- al Puerto de Alicante por haber seguido incumpliendo las medidas correctoras que le exigió la Dirección General de Cambio Climático y Calidad Ambiental para darle la autorización ambiental del movimiento de graneles en los muelles 13, 15 y 17 del Puerto.

El momento más crítico llegó el pasado enero cuando el Consell llegó a parar la operativa que respaldó en un auto el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

El Puerto comenzó a reconducir la situación y el 20 de febrero presentó un nuevo plan de medidas y el compromiso de construir las naves cerradas, que irán en una terminal específica siempre que la Autoridad Portuaria encuentre inversores privados. De momento se deconoce se habrá oferta de las tres empresas que trabajan los graneles y de Cemex, la multinacional que gestiona la cementera de San Vicente que utiliza el Puerto para sus exportaciones.

El presidente del Puerto, Juan Antonio Gisbert, ha dejado claro desde el primer día que habrá naves si la empresa privada responde. Si no es así, y al final de año el tema no está resuelto, será complicado que siga moviéndose granel en el Puerto, una actividad que representa la mitad de su tráfico y mantiene cientos de empleos directos e indirectos.
Medio Ambiente exige, mientras se construyen las naves cerradas, que haya lonas para cubrir el material que se almacena en los muelles, que se moje, que los acopios no superen en altura las pantallas cortavientos y que los camiones no abandonen los muelles sin una limpieza previa de las ruedas y los bajos para evitar que las partículas entren en la ciudad.

La alarma social que sigue provocando el movimiento de graneles contrasta con el informe del Instituto Universitario de Ingeniería de Proceso Químicos de la Universidad de Alicante en colaboración con investigadores de la Miguel Hernández ilicitana, que concluyó que la calidad de aire en el entorno del Puerto en 2017 cumplía con la normativa ambiental y del Plan de Calidad del Aire de l`Alacantí, aunque está por debajo de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, de ahí que los investigadores apostaran por mejorar las medidas de prevención.

Satisfacción en Guanyar

 

Miguel Ángel Pavón, portavoz municipal de Guanyar y primer cargo público que planteó las naves cerradas, subraya que "nos alegramos de que el concurso para construir en el Puerto naves cerradas en depresión para manipular los graneles pulverulentos no haya quedado desierto por falta de ofertas. Al parecer al menos se ha presentado una oferta que ahora debe valorarse por los técnicos de la Autoridad Portuaria una vez que el próximo 25 de julio tenga lugar el acto de apertura de oferta".

"Desde Esquerra Unida y Guanyar Alacant llevamos luchando varias legislaturas junto a los vecinos del entorno portuario para que el problema de los graneles se resuelva con la construcción de naves cerradas. El PP, mientras gobernó la Generalitat, dejó que el problema se agravara con el tiempo sin exigir las naves cerradas y el actual Consell PSPV-Compromís no fue lo suficientemente contundente con esa exigencia en la autorización de emisiones a la atmósfera que se emitió en noviembre de 2016 al abrir la puerta a que no se construyeran las naves si los niveles de contaminación no superaban determinados umbrales",asevera Pavón.

Parece que por fin, a raíz de este concurso público, se vislumbra la solución a una situación que "lesiona los derechos constitucionales de los vecinos del entorno portuario a la salud y a un medio ambiente adecuado. Pero no se debe olvidar que la actividad sigue desarrollándose sin contar con licencia ambiental municipal, una situación que motivó que finalmente decretara como concejal de Urbanismo, en noviembre de 2017, el cese temporal de la actividad, un cese que fue recurrido por las empresas graneleras, que obtuvieron su suspensión de unos tribunales que aún deben dictaminar sobre el fondo del asunto, sobre si es exigible o no la licencia ambiental", matiza el edil.

Una multinacional puntera

 

Eiffage marca la diferencia, tanto en Francia como a escala mundial, por su extraordinaria variedad de competencias y especialidades técnicas. El grupo ejerce su actividad en cuatro líneas de negocios: Construcción, Concesiones, Infraestructuras y Energía. El Grupo, cuenta con más de 64.000 trabajadores y tiene una facturación superior a 14.000 Millones de euros. Pertenecer a un gran grupo como Eiffage nos permite poder afrontar cualquier tipo de proyecto con las máximas garantías de fiabilidad y solvencia. La constructora ilicitana Los Serranos pertenece al grupo.

Eiffage tiene capacidad para diseñar, ejecutar, financiar, comercializar y explotar las mayores infraestructuras, ejerciendo plenamente sus responsabilidades sociales, corporativas y ambientales.

Eiffage desarrolla proyectos de gran envergadura como constructor-concesionario, mediante operaciones como el Viaducto de Millau (Francia), la autopista Norscut (Portugal) y la línea de alta velocidad Perpiñán-Figueras que une España con Francia (UTE TP FERRO, constituida a partes iguales entre ACS Dragados y Eiffage).

El grupo Eiffage Infraestructuras cerró su último ejercicio económico con un volumen de negocio de 158,8 millones de euros. Por actividades, la obra civil representó un 43% del total en 2017, seguido de la producción y aplicación de mezclas asfálticas con un volumen de negocio del 28%. La actividad económica por sectores se completa con un 12% en canteras, un 12% en hormigón y un 5% en otras áreas.

A nivel geográfico, las actividades de Eiffage Infraestructuras, se concentran en la Comunidad Valenciana (31%), en Andalucía (28%), Murcia (13%), Madrid (11%), Cataluña (6%), Internacional (3%) y un 8% distribuido por el resto del territorio español.

12 de Julio de 2018

Al menos la francesa Eiffage puja por construir las naves cerradas para los graneles del Puerto

 

12/07/2018 - 

ALICANTE. El concurso convocado por la Autoridad Portuaria de Alicante para desarrollar un muelle específico para la carga y descarga de graneles en naves cerradas en depresión no caerá en saco roto. Como se preveía desde que trascendió la convocatoria del proceso, al menos un inversor interesado ha presentado oferta para optar a la construcción de esas instalaciones, a cambio de su explotación por un periodo de 30 años. Se trata de la multinacional de origen francés, Eifagge Infraestructuras, que ha presentado su propuesta en el registro de entrada de la Autoridad Portuaria este mismo jueves. Otras empresas interesadas en optar a la explotación también podrían haber confirmado sus aspiraciones para optar a la concesión en otros registros oficiales, como se establece en las bases reguladoras del concurso. Es más, en esas bases se preveía un periodo adicional de 10 días más a partir de la fecha límite prevista en la licitación como medida extraordinaria para la recepción de ofertas. 

Como viene informando Alicante Plaza, el consejo de Administración de la Autoridad Portuaria aprobó poner en marcha el proceso de licitación el pasado mes de abril, después de las reiteradas advertencias emitidas por parte de la Conselleria de Medio Ambiente para que se activase la construcción de esas instalaciones, ya previstas desde 2016, cuando se concedió la autorización de emisiones a la atmósfera en el supuesto de que el resto de medidas correctoras (muros pantalla dispuestos en forma de U, dispersores de agua y máquinas de lavado para las ruedas de los camiones, entre otras) no resultasen suficientes para evitar la propagación de partículas en el entorno del recinto portuario. La construcción de esas naves cerradas es una reivindicación histórica de los residentes del entorno del Puerto que también ha motivado varios reproches de instituciones como el Defensor del Pueblo o el Síndic de Greuges, como se detalla en su última resolución al respecto en la que también recomienda la ejecución de esos silos para que la estiba de materiales pulverulentos dejase de realizarse a cielo abierto. 

La comprobación sobre si las medidas correctoras reclamadas por Medio Ambiente resultaban o no suficientes para garantizar el cumplimiento de los límites de carácter ambiental fijados por ley quedaba supeditada a la elaboración de un estudio de una duración anual sobre las mediciones captadas en hasta cuatro estaciones de control distribuidas en el entorno del recinto portuario. Ese estudio se encomendó al Instituto Universitario de Procesos Químicos de la Universidad de Alicante (UA), quien concluyó que no se superaban los límites previstos en la normativa ambiental. Con todo, el Puerto siguió con la hoja de ruta trazada y convocó el concurso para promover la construcción de esas naves cerradas.

Ahora, tras el cierre de plazo para el registro de propuestas, la Autoridad Portuaria deberá evaluar si se cumplen los requisitos establecidos en el pliego tanto en la oferta presentada por Eifagge como en el resto de aspirantes que puedan haber dado el paso. Entre esos requisitos, como también detalló este diario, figura la obligación de que el futuro concesionario consiga los permisos ambientales requeridos para poder operar. Así, en el pliego se determina expresamente que "todo operador de graneles sólidos deberá obtener del órgano competente la correspondiente autorización ambiental" a la puesta en marcha de la nueva terminal.

Como también ha venido informando este diario, en el caso de que el concurso se resuelva con un resultado de adjudicación, las naves cerradas se construirán en el muelle 17, sobre una superficie de 22.000 metros cuadrados, en la que se agrupará la actividad de los operadores actuales (Bergé Marítima, Alicante Port y Cesa Alicante) y de otros que pudiesen estar interesados en sumarse a la estiba de materiales pulverulentos en esas futuras instalaciones. En las bases del concurso no se ponen condiciones ni límites de altura sobre esas naves, aunque sí se especifica que deben disponerse a modo de silos horizontales.

El Grupo Eiffage ejerce su actividad en cuatro líneas de negocios: Construcción, Concesiones, Infraestructuras y Energía, según informa su propia página web corporativa. Cuenta con más de 64.000 trabajadores y tiene una facturación superior a 14.000 millones de euros, según las mismas fuentes. Aunque la multinacional nació en Francia, desarrolla varias de sus líneas de negocio en España a través de compañías filiales que forman parte del grupo, como la constructora de origen ilicitano Los Serrano, adquirida entre los años 2008 y 2013.   

La multinacional Eiffage presenta 'in extremis' una oferta para construir las naves cerradas del Puerto

La empresa francesa es la única que ha optado a este proyecto

Compromís dice que si la oferta se valida las obras empezarán este año

Un concurso sin ofertas hasta última hora

Salvo sorpresa mayúscula, la multinacional francesa Eiffage Infraestructuras será la encargada de construir naves cerradas en el Puerto de Alicante, una reivindicación histórica de los vecinos. El concurso lanzado por la Autoridad Portuaria de Alicante (APA) concluyó este jueves a las dos de la tarde, y Eiffage apuró hasta el último minuto para presentar una oferta con la que hacerse cargo de esta obras. Las naves se instalarán en el muelle 17, que cuenta con una superficie operativa de 22.000 metros cuadrados, y permitirán realizar la carga y descarga de graneles (una actividad que los vecinos y varios agentes independientes han considerado como contaminante) en un entorno cerrado. A cambio, se asegura la concesión de la actividad.

La oferta presentada por la multinacional tendrá que pasar por el visto bueno de los técnicos y por el consejo de la APA pero, si se siguen los trámites, «lo más probable es que la adjudicación se complete en otoño y las obras empiecen antes de que acabe el año», explicó el consejero del Puerto y portavoz de Compromís en Alicante, Natxo Bellido.

«Este es el paso que estábamos esperando desde hace meses, y representa un paso decisivo para poder garantizar la sostenibilidad futura de esta importante actividad económica desarrollada en el Puerto en las mejores condiciones posibles ambientales y de salubridad para los trabajadores portuarios y los vecinos de los barrios más cercanos al recinto portuario», agregó Bellido.

El líder de Compromís quiso destacar que, «desde la satisfacción de tener un papel activo y protagonista en la consecución de este desenlace, esta solución era la mejor posible, y esperamos que suponga el inicio de la construcción de las naves cerradas a finales de año».

«Todo eso», dijo, «ha sido posible gracias al diálogo, la buena voluntad y la colaboración leal entre la Conselleria de Medio Ambiente del Gobierno del Botánico y la Autoridad Portuaria de Alicante, y supone cerrar uno de los incendios más importantes en la relación Ciudad-Puerto al que los gobierno autonómico y local del PP anteriores nunca se enfrentaron». Por último, Bellido quiso destacar también «la lucha de décadas del movimiento vecinal y de la sociedad civil para reivindicar esta solución que cerrará los debates sobre la salubridad y calidad ambiental del aire en el Puerto de Alicante».

De hecho, los diferentes agentes vecinales y sociales, agrupados en la Plataforma Contra las Descargas Tóxicas del Puerto, ya avisaron de que exigirían la instalación de estas estructuras «hubiese o no una empresa interesada en hacerlas». En este sentido, aludían a una reciente resolución del Síndic de Greugesen la que se instaba a la Conselleria de Medio Ambiente a que se impulsase la construcción de las naves cerradas como única salida a un conflicto que ya arrastra más de una década. De momento los vecinos esperarán a ver la resolución de la adjudicación antes de adoptar nuevas medidas.

Pavón: ni el PP ni el Consell han sido la solución

 

El portavoz de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, manifestó ayer su «alegría» porque «el concurso para construir en el Puerto naves cerradas en depresión no haya quedado desierto por falta de ofertas». «Al parecer al menos se ha presentado una oferta que ahora debe valorarse por los técnicos de la Autoridad Portuaria una vez que el próximo 25 de julio tenga lugar el acto de apertura de ofertas», indicó. Pavón reivindicó que desde EU y Guanyar llevan «luchando varias legislaturas junto a los vecinos del entorno portuario para que el problema de los graneles se resuelva con la construcción de naves cerradas». «El PP, mientras gobernó la Generalitat, dejó que el problema se agravara con el tiempo sin exigir las naves cerradas y el actual Consell PSPV-Compromís no fue lo suficientemente contundente con esa exigencia en la autorización de emisiones a la atmósfera que se emitió en 2016». E indicó que, con este concurso público, «parece que por fin se vislumbra la solución a una situación que lesiona los derechos constitucionales de los vecinos del entorno portuario a la salud y a un medio ambiente adecuado». «Pero no se debe olvidar que la actividad sigue desarrollándose sin contar con licencia ambiental municipal, una situación que motivó que finalmente decretara como concejal de Urbanismo, en noviembre de 2017, el cese temporal de la actividad, un cese que fue recurrido por las empresas graneleras, que obtuvieron su suspensión de unos tribunales que aún deben dictaminar sobre el fondo del asunto, sobre si es exigible o no la licencia ambiental», concluyó el portavoz de Guanyar.